LA SAL OCULTA

LA SAL OCULTA

La OMS recomienda no tomar más de 2400mgr de sodio al día; o lo que es lo mismo una cucharadita de sal (6gr).

                                             

El problema es que prácticamente todos los alimentos contienen algo de sodio y existen muchos otros alimentos, a los que se les añade.

Algunos de estos alimentos son:

  • El pan, aunque no lo parezca, es la principal fuente de sodio de la alimentación española. Una sola rebanada, ya contiene 400 mgr.
  • Los postres dulces industriales, como un bizcocho, un pastel de chocolate o unas galletas, pueden contener 100-200mgr. 
  • Los quesos rallados que añadimos a la pasta, arroz, ensaladas, etc...como por ejemplo el parmesano contienen mucha cantidad de sal. Lo recomendable sería no añadir más sal al alimento final.
  • En el salmón ahumado hay mucha cantidad de sal, sólo 3 lonchas ya suponen la mitad de sal que puedes consumir al día.
  • En el caso de la charcutería, la sal está por necesidad, ya que se usa como conservante. Todo tiene sal: jamón, chorizo, etc... en una loncha de bacon ya hay 1 gr de sal!!. Estos alimentos son potencialmente peligrosos para las personas con hipertensión, ya que además aportan grasas.
  • Hasta en los edulcorantes como en la sacarina hay sodio,y en muchos conservantes también.
  • Las legumbres envasadas ya cocidas, contienen también sal en exceso, una sola ración aporta 2,5 gr. 
  • La mantequilla y la margarina también se encuentran entre los alimentos que más sal contienen. Puedes optar por las bajas en sodio, ya que la diferencia en sabor es mínimo.
  • Cualquier alimento envasado preparado: lasañas, sopas de sobre, verduras cocidas envasadas, etc... Como siempre, lo mejor es sustituirlo por alimentos frescos y cocinados en casa.

                                                      Resultat d'imatges de alimentos envasados

Algunas cosas que podemos hacer para evitar esta sal que consumimos sin darnos cuenta es:

  • Sustituir los alimentos preparados por frescos.
                                          
  • Cocinar al vapor, que conserva mucho más el sabor de los alimentos y se cocina sin sal. Después puedes añadirle la sal que quieras, pero al menos ya controlas la cantidad de sal que le añades.
  • También podemos añadir plantas aromáticas, especias o sales de mesa preparadas con mezclas de plantas para darle sabor a los platos.
La preocupación por esta cantidad de sal no controlada por los consumidores, es general.
Según las últimas investigaciones, disminuir el nivel actual de ingesta de sal hasta seis gramos diarios permitiría prevenir casi el 6 % de los derrames cerebrales que se registran.